lunes, 27 de julio de 2015

Ya sé que está muy visto hoy en día que la gente comparta sus vivencias y anécdotas en los blogs, como si de un diario se tratase. Pero bueno, he dicho: por qué yo no. Mis amigos siempre me han dicho que todas las cosas que me ocurrían o incluso mi día a día, eran de película. Nunca terminaba de contarles cosas que me habían pasando durante tiempo que no nos habíamos visto. Yo, de broma les decía: la verdad es que sí, tendré que escribir un libro, ja ja ja. He decidido crear este blog para ayudar si se puede, a la gente que lo lea, a no cometer los mismos errores que yo he cometido o a guiarles hacia los aciertos que he tenido en mi vida.

Para presentarme, se podría decir que soy una chica de veinticuatro años, con una carrera de idiomas que ya terminé y un máster de profesorado que he terminado este año. 

Como mucha gente en la actualidad, desgraciadamente, estoy en paro. Pero bueno, a lo que iba, durante mi carrera me hubiera encantado ser más decidida e irme de ERASMUS a cualquier lugar de Europa pero no lo hice (cosa de la que me arrepiento). Si alguien que esté en esa época de su carrera en la que está indecis@ sobre si irse o no de ERASMUS, vete. No seas tontos, porque luego no vas a poder remediar esa situación. Sinceramente, cosa que he dicho a pocas personas aunque algunas lo sepan, yo no fui porque estaba muy bien con mi novio en esa época. Llevábamos muy poco tiempo saliendo y la verdad es que nos veíamos muy de vez en cuando. Había veces, que ni todos los fines de semana que era cuando solíamos vernos. Entonces, cuando yo tenía sobre los diecinueve o veinte años, cada vez que me dejaba en el portal de mi casa y veía alejarse a su coche, me entraba un vacío inmenso en mi interior era como que una parte de mi se quedaba vacía y unas cuantas lágrimas de amor profundo descendían por mis mejillas como si fuera la última vez que le iba a ver. Tenía que aguantar sentada en las escaleras una media hora para que mi familia no notase nada, ya que soy demasiado expresiva con cada emoción.

No me fui fuera, pero cuando veía las fotos en Facebook de mis amigos me entraba una rabia y me corrompía la envidia... Conocieron a un montón de gente de nuestra edad, regresaron sabiendo muchísimo más sobre otras lenguas, tienen esos amigos de por vida, estaban más seguros de sí mismos ya que se habían ido solos y habían superado una serie de obstáculos, ELLOS SOLOS. 

Ahora cuando pienso que no aproveché ese momento, me pongo muy tristona pero bueno hay que afrontar todas las decisiones que se han tomado así que no hay vuelta de hoja. También fue un poco porque soy como, muy dependiente (aunque no me guste admitirlo y sea feo decirlo), no me gusta estar sola, me pongo demasiado nerviosa si tengo que vivir así. Yo acababa de mudarme, desde un pueblo a Madrid, acostumbrada a que todo me lo daban hecho, y era demasiada presión para mi. Fue un cambio totalmente radical, de la calma al estrés al contrario que la gente normal, pero así fue.

Ahora viéndolo desde otra perspectiva mucho más alejada de aquella etapa de mi vida, puedo decir que si estás insegur@ de si en tu ausencia tu pareja te va a dejar o te va a engañar con otra persona, pues que lo haga. Así de claro. El destino está escrito, si tenéis que estar juntos te va a esperar y si no, ya encontrarás a la persona adecuada porque esa, está claro que no lo era. No te merecía, Y si eres una persona insegura e indecisa, tienes que dejar atrás tus miedos y arriesgar. Que ya sabemos el tan utilizado dicho de, quien no arriesga, no gana. Pues eso. Lánzate a la piscina y vete solo, que sacarás fuerzas de donde sea para resolver los problemas que te surjan y salir con éxito de los obstáculos que puedan llegarte. Yo aun no yéndome, tuve que salir de algún embrollo así que allá donde vayas te van a venir problemas que te harán madurar.

Hasta la siguiente entrada, que tengáis un feliz día. :) 

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